A ti

Sigo queriendo, sigo queriéndote, sigo queriendo sentirte.

A cada centímetro de tu cuerpo, cada suspiro de tus pequeñitos pelos. Chuparte las tetas y sentirlas duras, ¡queriéndome! ¡Ay Dios mío, queriéndome! Te lamo los pezones y sus auréolas y te deseo más, más y más... tu gimido, más femenino imposible, me hacen temblar el clitóris y el corazón.

Te quiero.

Te quiero desde el primer toque de nuestros labios, desde aquella fatídica noche. Enloquecidamente te quiero. ¿Qué hago yo? ¿Hago? ¿Debo hacerlo?

Paso mis manos por tus muslos, la parte interna, con todo cuidado y agresividad posible. Mi cuerpo se escarapela ¡No sé qué hacer! Siéntote escarapelar y me enamoro más, me pierdo más, te pierdo más. Quiero tenerla. Cualquier parte de ti, para mí está bien. Quiero sentir tu reciprocidad en mi piel, tu sonrisa frente a mi mirada. Tu cuerpo y mi alma se complementan desde hace mucho. Desde hace mucho me pierdo por ti.

Tú eres intensa, así como me gusta a mí. Me gustas tú, como ya decía 'Orishas' ¡Me gustas tú! Te quiero a ti, como nunca quise a nadie. Te entiendo, te comprendo, te quiero acalmar, acariciar, hacerte bien, hacerte el amor, hacerte entera.

Pasando las manos por entre tus piernas, hacerte gemir mucho, hacerte el placer del alma. Seguro yo también lo estaré sintiendo.
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