Retrospectivas Introductorias

Sé que puede ser un poco tarde para escribirlo sólo ahora acerca de mis perspectivas para el año que se inició hace ya casi dos meses... pero quizás esté inspirada y es siempre bueno aprovechar estos momentos ¡que no suelen ser tan frecuentes!

Bueno...ahí va:
Cuando ya hacía más de dos años que nada escribía en mi diário íntimo - sí, yo tengo un diario, pero no aquellos que se escribe cuando si es niña y en él describimos nuestras tareas diarias, sino que un cuaderno de registros (no cualquieras, ¿eh?) solamente aquellos que considere pertinentes o importantes suficientemente para estar allá - como decía...ya hacía mucho que no escribía y antes de reestrenarlo me puse a pensar y reflexionar ¿por qué estuve tan ausente de mi misma todo ese tiempo?

Y fue en este momento que reví todo qué me pasó en este período...¡uy, cuánta cosa! pasé por muchos cambios y con ellos, crecí de una manera sorprendente. Nunca pensé que fuera incapaz, pero me ilusionó darme cuenta de TODO.

Bueno, crecí profesionalmente, trabajando en lo que más me encanta en el mundo, que me motiva a vivir, que me da ganas de luchar y, de alguna manera, me da mucha certeza de la razón por la cual vine a este mundo: ¡Educación! A pesar de los tropiezos que di, me enorgullezco del como me levanté a cada uno de ellos. Hoy, que renuncié a todo eso, tengo la sensación de que fue lo mejor. No podría haber sido antes. ¿Y ahora? Ahora, miro a mi futuro, mis perspectivas, hago planes, me animo y me perocupo. Así es, ¿no?

Cuanto al amor, ¿qué puedo decir? Tuve relaciones muy fuertes, me que hicieron crecer, madurarme emocionalmente de una manera loca, que da miedo, muchas veces. Me propuse ser diferente. Me propuse construir. Aún que arduamente, me queria probar que era capaz de hacerlo, de tener una relación estable, exclusiva y sincera. Este proceso me tocó mucho. A todos. Por él, llegué a extremos, a lugares de mi misma que tuve que encarar, aunque no me gustara y lo evitara.

Los límites

A cada momento percibo lo cuanto me pongo en pruebas y testo mis límites constantemente. ¿Será que Freud tendrá la explicación para todo? No lo sé. Me basta a mí buscarla...

Las perspectivas

¡Son buenas! Pues sí, son muy buenas. Tengo perspectivas de muchas concretizaciones. A veces tengo la impresión que quiero probarme a mí que NO lo merezco. Pero sé también que cuando uno tiene la consciencia es más fácil impedirlo. Y este año digo a mi misma que sí. Lo merezco y lo lograré.

¡Qué venga 2008!

Publicar un comentario