Estoy triste.
Estoy cansada de no elegir a mi misma, aunque parezca que lo esté haciendo. Cansada del agito, de no parar nunca, de la vida frenética sin paro. Trabajando y siempre involucrándome en algo más. Nunca es suficiente. Nunca. A veces pienso que no cambiará jamás, que sea algo de mi personalidad, que sea yo.
Estoy un tanto feliz a la vez.
Soy muy inconstante y eso también me cansa! Muchas veces me angustio sin saber el porqué. La verdad es que uno siempre sabe la razón, pero no quiere lidiar con ella. Sabemos el problema, la solución, como ponerla en práctica...qué pasa es que no es una cuestión de saberlo, sino de querer o poder hacerlo.
Estoy paralizada.
Me paralizo sin saberlo, sin sentirlo. Me duele el cuerpo y tengo ganas de dormir y no despertarme. Quiero tener los mejores sueños, pero no los tengo... Quiero elegir a mi misma, pero yo soy muchas y muchos... ¿cómo podré hacer tan difícil tarea? Dime, Diós mío! No lo sé! No tengo las respuestas, nunca las tuve, aunque pensara que tuviera.
Estoy cansada.
A ti
Sigo queriendo, sigo queriéndote, sigo queriendo sentirte.
A cada centímetro de tu cuerpo, cada suspiro de tus pequeñitos pelos. Chuparte las tetas y sentirlas duras, ¡queriéndome! ¡Ay Dios mío, queriéndome! Te lamo los pezones y sus auréolas y te deseo más, más y más... tu gimido, más femenino imposible, me hacen temblar el clitóris y el corazón.
Te quiero.
Te quiero desde el primer toque de nuestros labios, desde aquella fatídica noche. Enloquecidamente te quiero. ¿Qué hago yo? ¿Hago? ¿Debo hacerlo?
Paso mis manos por tus muslos, la parte interna, con todo cuidado y agresividad posible. Mi cuerpo se escarapela ¡No sé qué hacer! Siéntote escarapelar y me enamoro más, me pierdo más, te pierdo más. Quiero tenerla. Cualquier parte de ti, para mí está bien. Quiero sentir tu reciprocidad en mi piel, tu sonrisa frente a mi mirada. Tu cuerpo y mi alma se complementan desde hace mucho. Desde hace mucho me pierdo por ti.
Tú eres intensa, así como me gusta a mí. Me gustas tú, como ya decía 'Orishas' ¡Me gustas tú! Te quiero a ti, como nunca quise a nadie. Te entiendo, te comprendo, te quiero acalmar, acariciar, hacerte bien, hacerte el amor, hacerte entera.
Pasando las manos por entre tus piernas, hacerte gemir mucho, hacerte el placer del alma. Seguro yo también lo estaré sintiendo.
A cada centímetro de tu cuerpo, cada suspiro de tus pequeñitos pelos. Chuparte las tetas y sentirlas duras, ¡queriéndome! ¡Ay Dios mío, queriéndome! Te lamo los pezones y sus auréolas y te deseo más, más y más... tu gimido, más femenino imposible, me hacen temblar el clitóris y el corazón.
Te quiero.
Te quiero desde el primer toque de nuestros labios, desde aquella fatídica noche. Enloquecidamente te quiero. ¿Qué hago yo? ¿Hago? ¿Debo hacerlo?
Paso mis manos por tus muslos, la parte interna, con todo cuidado y agresividad posible. Mi cuerpo se escarapela ¡No sé qué hacer! Siéntote escarapelar y me enamoro más, me pierdo más, te pierdo más. Quiero tenerla. Cualquier parte de ti, para mí está bien. Quiero sentir tu reciprocidad en mi piel, tu sonrisa frente a mi mirada. Tu cuerpo y mi alma se complementan desde hace mucho. Desde hace mucho me pierdo por ti.
Tú eres intensa, así como me gusta a mí. Me gustas tú, como ya decía 'Orishas' ¡Me gustas tú! Te quiero a ti, como nunca quise a nadie. Te entiendo, te comprendo, te quiero acalmar, acariciar, hacerte bien, hacerte el amor, hacerte entera.
Pasando las manos por entre tus piernas, hacerte gemir mucho, hacerte el placer del alma. Seguro yo también lo estaré sintiendo.
No es "todo bien", no está "todo bien".
Discutir las relaciones es algo que a veces nos parece algo muy necesario, sin notar que en estas mismas veces no podría ser el peor veneno.
No sé que pasa conmigo. Yo noté que desde que empecé mi relación con mi novio, no pude venir más al blog. No por falta de tiempo o algo parecido. Ya no tengo excusas para darme. Pero hay algo que pasa conmigo cuando estoy de novia que aun estoy intentando entender. No tiene que ver con quien está conmigo, sino que algo de moralismo de mi parte, que me poda la expresión, el pensamiento, la vida, a veces.
Aún así yo noté que nunca estuve de novia. Aunque haya estado un par de veces... es decir que nunca supe lo que realmente es tener un novio o novia. Es una cuestión, me parece, de saber ponernos lo límites. Y que talvez por una cuestión amoral, mi familia no me los puso y estuvo en mis manos ponerme. No lo logré. No logré pasar por la relación liviana de novios antes de casarme y en un par de meses ya estaba en una rutina de 20 años de casados.
Me podo, me articulo, me curvo y me limito. Quiero más, quiero diferente, quiero intentar...
Perdón por estar tanto tiempo lejos de aquí.
Volví
No sé que pasa conmigo. Yo noté que desde que empecé mi relación con mi novio, no pude venir más al blog. No por falta de tiempo o algo parecido. Ya no tengo excusas para darme. Pero hay algo que pasa conmigo cuando estoy de novia que aun estoy intentando entender. No tiene que ver con quien está conmigo, sino que algo de moralismo de mi parte, que me poda la expresión, el pensamiento, la vida, a veces.
Aún así yo noté que nunca estuve de novia. Aunque haya estado un par de veces... es decir que nunca supe lo que realmente es tener un novio o novia. Es una cuestión, me parece, de saber ponernos lo límites. Y que talvez por una cuestión amoral, mi familia no me los puso y estuvo en mis manos ponerme. No lo logré. No logré pasar por la relación liviana de novios antes de casarme y en un par de meses ya estaba en una rutina de 20 años de casados.
Me podo, me articulo, me curvo y me limito. Quiero más, quiero diferente, quiero intentar...
Perdón por estar tanto tiempo lejos de aquí.
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Etiquetas:
Amor,
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